La paz de la plaza en las tardes de flama, Las esquinas invadidas por señoras de edad, Sentadas en sus sillas, charlando de todo, Dos jóvenes enamorados hablan sin decir nada, Santos que invitan a las fiestas, pintar la mirada Del cielo con el anhelo de no ser el espejo del mar Arena de la playa, simbólica tradición perdida, Totalitarios pensamientos de futuro, dictaron Eliminar la infancia de un plumazo. Beber ron en la puerta de la industria, sin más Esperar que aquellos sueños que me ruborizan Se hagan realidad, mirando a través de dos dedos De bebida la vida pasar, así sin más pasó, otra estación Con la misma canción y su cansado interprete mirando El futuro con el brillo en los ojos que dan los sueños que Se cumplen, bendita nostalgia hacia el pasado Que ha marcado mi ser, sin más pasa todo queda en nada En un castillo de arena que se diluye con la marea
Pierdo el tiempo anotando en el margen la vida ¿Quién leerá esta obra?, se que no estoy solo, Pues siempre me acompaña mi soledad, Dios, Es el refugio que da la conciencia para el último momento, Para no parar a pensar en la justicia, tic-tac dicta, La ley que no está escrita, quizás me muevo, en El hilo de un trapecio, quizás sea yo en necio, Creer en todas esas cosas, que me reconfortan y no existen.
Si miro por detrás de un sueño encuentro la cara B Si miro por detrás de una mirada encuentro la cara A Si dejo de mirar me pierdo eso esas caras, cintas, datos, Recursos tácticos para obtener un fin, que te queda, Que no se pierda la inocencia, que se tiren al cuello Cuantos sonidos se te quedan clavados en el hipotálamo Cuantos de ellos abren el grifo, lo llaman vicio, amor Lo que tu quieras, pero lo que haces una noche no vale Amigo curratelo bien, no podemos a llegar a ser perfectos aprende a encontrar la paz con tus defectos, esto es así ahí está la perfección en que cuando estas rallado la catarsis sea un momento de paz interior, flor y nata, fresas y capullos cuida siempre de los tuyos que cuando te encuentres solo solo ellos te cuidarán, aprende a ver tu vida como una banda sonora, que siempre puedes escribir a deshoras.
Cuando pienso, aunque rara vez realizo este acto, medito sobre lo que ha cambiado mi vida, sobre los cambios que he ido asumiendo, el tic-tac ha ido corriendo en su carrera de fondo y hoy a menos de 24 horas para cumplir los 19 años pienso lo que ha cambiado en estos últimos años.
Todo empezó hará ya cuatro años, los primeros cigarrillos, dejar el "ciber" para empezar a coquetear con las mujeres y con el alcohol, gracias a Sergio por prestarnos su casa para esas primeras borracheras y todavía recuerdo los 10 € que me debe Luis por beberme un vaso de Larios, todo era bonito como un día de primavera, aprobar por los pelos las matemáticas en septiembre con Dº Manuel Perales, las visitas a Sierra Magina en verano. Nunca terminaré de agradecerle al todo a mi compadre Juanito el haberme introducido en este grupo de gente.
Aquí llega cuarto de la ESO, seguir con la rutina, de lo hecho el año pasado hasta que un día la peña del “Porexpan” dejó de verse quizás por hartarnos unos de otros, quizás por otras cosas, mi colegui Juan se ennovió con Vanesa una relación larga cuanto menos y como todos los junios de la eternidad maldije a los profesores, a mi estampa, en fin quedarme un nuevo verano con asignaturas pendientes, de nuevo lo de siempre en el tema académico la verdad es que no puedo decir que sea un estudiante brillante.
Pasó otro año y empecé a encauzarme en el camino universitario, primero de bachiller las charlas de los profesores, que si tal que si cual, en fin, las cosas siguieron su curso como los anuncios que hay antes de tu serie de televisión hasta que llegó el viaje de estudios a Roma, la verdad que la ciudad eterna me ha dado muchísimos recuerdos gratos. Gracias a este primer curso conozco gente bastante “apañá” que hoy en día siguen siendo mis coleguitas, este año también el grupo primigenio formado por: Luis, Anto, Fran, “Juanca”, Sergio, Guille, Miguel, Javi y un servidor (creo que están todos si se me olvida alguno disculpen las molestias) nos unimos a otra pandilla confluyendo alcohol, gilipolleces y demás, este grupo formado por: Rojas, Iván (gran amigo de la infancia), Miguel, Carlos Rodenas, Carlos Raez, Jose, Juanjo, Francis (por algún tiempo, la verdad es que aparte de ser unos cabronazos son unos tíos de puta madre y siempre serán mis compadres y amigos todos en conjunto los anteriores por su puesto están en este mismo saco), mis primeras Huertañaldas, mis primeras rimas (el año anterior empecé a saber lo que era el rap) en fin un año bastante completo la verdad.
Llegamos a segundo de bachiller, nuevas experiencias con esta gentuza que tengo por amigos, este año es en el que conocí a mi compadre y gran amigo Xeluz y a otros tantos, gracias a Pablo por presentarnos, este año fue el de castigo por las notas, también se me fue mi “viejita” María espero que estés bien allá dónde te fueses, y como no puede ser tengo que hablar de la graduación en la que nunca pude ver gente tan arreglada y guapos para despedirse, llegó el verano, estudiar en Tone la mejor academia que pueda haber en el mundo mundial. De nuevo en segundo de bachiller, el año siguiente los conciertos de la Tete, los ciegos, la fiesta de la primavera, y todo lo demás, que hicieron que no fuese tan mal año, el verano llegó, aprobé todo y me lo pasé de puta madre, Málaga, un sinfín de buenas sensaciones y experiencias que hicieron que estos tres meses fueran como un plácido sueño del que no quieres despertar.
Y llegó la universidad, poco tengo que decir pues llevo poco tiempo excepto esa chavala que me alegró el jueves, y ese grupillo de derecho tan “apañao” así que cierro este post un poco melancólico diciendo que estos años han sido lo mejor que me ha podido pasar, la verdad es que aunque sea un poco tristón y melancólico y que me ralle mucho por otras gilipolleces estos años han sido los más plenos y buenos de mi vida, gracias a todos los que habéis colaborado por hacerlo bonito y no puedo mencionarlos ya que me faltaría sitio un abrazo a todos.
Lo peor es cuando duele el corazón, cuando se te olvida la razón. Cuando sin ser tu, eres todo y cuando eres todo te olvidas de ti mismo.
La suerte nunca se olvida pero, hasta que se acuerde de ti pueden pasar años. Ves como todo evoluciona a tu alrededor, y tu sigues estancado, quizás el mundo sea solo el lugar donde naces y mueres, no lo sé, tal vez cuando las ilusiones que tienes se van apagando como la luz del día, aprendes que los desengaños se agolpan a tu puerta, que lo que te hacía vivir era la esperanza, droga que te anestesiaba. Es en el momento en el que te despiertas de la operación y notas como el bisturí te corta la carne, es en momento en el que me siento, aprendiendo los preceptos del desengaño, unas lecciones practicas las cuales alientan tu depresión, el desahogo con la palabra está bien, pero es la morfina que te aplican cuando la enfermedad es dolorosa.
Busco el sentido y el rumbo, esos que hacen que vivas feliz, pero no los encuentro. Sentado en cualquier parte, veo pasar mi vida, veo que no he encontrado nada que me llene del todo, a excepción del rap, y un par de colegas que a veces pienso que se queda en solo uno, cuando estoy rallado por cualquier cuestión. Solo se que me encuentro como cuando empecé, y no me acuerdo del comienzo, así que voy sin rumbo fijo, e pasado por alto los detalles que pudieron hacer que mi vida fuese algo más.
PD: Se que nunca estaré solo, pues siempre me acompañará mi soledad