No hablo con melancolía
Ni con apatía
Hablo con la voz de la experiencia
Que es la única ciencia fiable
Provinciano de la capital
General de un ejército Pacífico
Breve y espontáneo como el mejor licor
Nunca creí que llegases a realizar la gran obra
De ser un gran colega
Subes la moral como una cerveza agitada
Sube la espuma, este colega que fuma
Y escribe te quiere decir un par de cosas
Primeramente ciertamente y generalmente
Gracias por todo el tiempo bueno gastado conmigo
Nunca acepté de tan buena gana una superioridad
No tengo nada que reprochar
Salvo que mi torpe cabeza que me dejó en el pueblo
No te diré te quiero, te diré gracias y vuelve cuando quieras
Espero no te sientas solo pues tienes una novia y una amante
Mejor no le comento a Mónica los ratos en Santa Catalina
Mejor le cuento que estudias historia del arte
Lo bueno de estar con un tío alto es que me siento alto
Y por tanto no me alcanza la soledad y la rutina
Si por hacer un cuento hacemos un paraíso
Me parece que la mejor vida será la de un lector
Segundamente quisiera decir que gracias por hacer de la risa
Una primera sinfonía porque la segunda es la alegría
Y la tercera es la cabecera de una buena noche (dame un paracetamol)
Tráeme un motivo y haré una obra maestra
Es por esto que te escribo esto
Es por los buenos ratos que nos unen y la buena amistad
Si alguna vez dejo de escribir es que pasé de eterna promesa
A eterno borracho de Alcázar contigo
Y si alguna vez el tiempo o la distancia nos aleja
Recuerda los buenos ratos que pasamos juntos
Que te tendré en mi memoria no lo dudes
Pero eso no pasará tenlo por seguro
Y si un futuro gris se presenta
Vendrán las lluvias y los charcos
Y el barro, písalo y no tengas miedo
Pues llevas buenas botas e intenciones
Y no te mancharás los pies ni el alma.
Para mi general y sobre todo amigo Chencho.
ni la distancia ni el tiempo romperán el vinculo que tenemos, un castillo y una amistad
Weder die Entfernung noch die Zeit werden die Verbindung brechen, die wir, ein Schloß und eine Freundschaft habe
jueves, 5 de noviembre de 2009
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Buscando.
Cuéntame que te marchita
O dime si esta escrita
Barcos de papel en un mar de alcohol
¿O tendré que buscar una salida?
Tendré que preguntarte
Quien a tu canto calla
Hurgar una herida abierta
Inviernos puede traer pero luego hay primaveras
Encuentra una respuesta
¿Respiraré algún día aliviado?
¿O te respiraré entrecortado?
O dime si esta escrita
Barcos de papel en un mar de alcohol
¿O tendré que buscar una salida?
Tendré que preguntarte
Quien a tu canto calla
Hurgar una herida abierta
Inviernos puede traer pero luego hay primaveras
Encuentra una respuesta
¿Respiraré algún día aliviado?
¿O te respiraré entrecortado?
En la estación
Estación símbolo de progreso
Progreso símbolo de un exceso
Exceso símbolo de ruptura
Ruptura simbolo de cambio
Todas esto conlleva una estación
Pero no si no te subes al tren
No avanzas, trazas una línea
Que separa tu virtud de tu deficiencia
Paciencia mejor es subirse sobre seguro
Pues si vas deprisa tu pasado será oscuro
Pues lo importante es subirse al tren y no perderlo
Antes o después, temprano o tarde
Pues un viaje es un traje
Puedes hacerlo solo o acompañado
Ten en cuenta tus orígenes o serás huraño
A tu viaje
Pero tranquilo no hablo de la muerte
Hablo de un transito
De un balón en la calle a tener que peinarse las canas
Progreso símbolo de un exceso
Exceso símbolo de ruptura
Ruptura simbolo de cambio
Todas esto conlleva una estación
Pero no si no te subes al tren
No avanzas, trazas una línea
Que separa tu virtud de tu deficiencia
Paciencia mejor es subirse sobre seguro
Pues si vas deprisa tu pasado será oscuro
Pues lo importante es subirse al tren y no perderlo
Antes o después, temprano o tarde
Pues un viaje es un traje
Puedes hacerlo solo o acompañado
Ten en cuenta tus orígenes o serás huraño
A tu viaje
Pero tranquilo no hablo de la muerte
Hablo de un transito
De un balón en la calle a tener que peinarse las canas
viernes, 23 de octubre de 2009
"Dulce introducción al caos"
Capitulo 1º
En una tarde gris y lluviosa, en la cocherona conocida como la casa de Huertañalda, se encontraban en penumbras y con la única luz tenue del puro de canuto puño duro, no obstante los relámpagos iluminaban la habitación pudiendo observar la triste pero lujosa decoración de la que se disponía. A la mesa sentados cuatro fornidos hombres a la izquierda y con la navaja en la mano Rojas “El Carreteras, que jugaba a pinchar un trozo de madera que mas tarde arrojaría a las ascuas de la chimenea ya consumida. Canuto puro duro se encontraba reclinado en un sofá cerca de la mesa mientras disfrutaba de un gran puro. La habitación se completaba con la presencia de Chencho “El Botas” que en el lugar más oscuro miraba sus cartas mientras decidía como arrebatarle las ganancias a su Don, el gran D. José que tranquilamente y sin prestar atención a la jugada acumulaba grandes montones de fichas.
Tras arrojar un último trozo de madera y cerrar su navaja en un hábil movimiento de muñeca. El carreteras se levanta de su asiento y se acerca despacio y con paso vacilante al lugar más próximo del Don.
-Don, debo comunicarle nuevos movimiento por parte de “Solo Café”.
-Solo Café, os tengo dicho que no me nombréis a esa escoria, sabéis que después de nuestra última visita ya no tiene poder sobre ninguna zona. Grito Don José con una expresión de rabia en su serena e imperturbables cara. Sus facciones no se movieron pero sus ojos apuñalaron los de Rojas.
-Es cierto mi Don, pero por eso he tenido que nombrarlo, se han reagrupado y organizado. Han osado dar un golpe en uno de nuestros locales de mayor consumo. Tartamudeo Rojas mientras apartaba la mirada.
Una extraña sonrisa apareció en el rostro de Don José mientras daba un largo sorbo de su café capuchino. –De acuerdo si quieren guerra, guerra tendrán.
-Por fin algo de acción ya estaba empezando a cansarme de tanto esperar-. Exclamó Puño Duro mientras levantado se subía los pantalones y soltaba una cantidad de humo en forma de circulo.
-Bien Don, ¿qué manda?- Pregunto Chencho mientras se ajustaba sus altas botas.
Tras una larga pausa y otro largo sorbo de su capuchino el Don hablo: -De acuerdo esto es lo que aremos Rojas, tráeme todas las noticias de sus últimos movimientos. Botas y Puro vosotros vais a ir a hacer una visita a Mario Ligón y Petao.
-¿Para qué? , perdóneme Don, pero para que queremos a esos dos si nosotros nos bastamos déjeme que yo mismo sea el que les aplaste la cabeza a esos miserables. Gruño Chencho con energía, mientras se golpeaba el pecho con el puño.
-Tranquilízate, y guarda tus energías para más tarde, lo que quiero es ponerme a esos dos de mi lado antes de que esos estúpidos se vayan con el bando que no deben. Dijo Don José mientras ponía una mano sobre el hombro del Botas.
-Así lo haremos mi Don.- Afirmó Canuto mientras se acercaba a un armario de extraña apariencia y de un oscuro color. Cuando este fue abierto un gran arsenal de armas aparecieron, escogiendo entre ellas una Mauser que arrojo a Chencho que recibió con gran habilidad. Y después justo debajo de un bate de béisbol dorado, el arma preferida del Don, cogió su Tompson y un par de granadas.
-No creo que necesitéis eso-. Dijo Rojas.
-Sabes que me gusta llevarme un par de estas por si las moscas-. Exclamó Canuto con una profunda sonrisa.
Abandonado los tres la guarida y soltando a los perros para la protección de su Don. Tomaron la carretera que conduce a la ciudad.
En el barrio conocido como “El Hotel”, se encuentra una mansión apodada como “El Castillo”. Sus inmensas puertas están custodiadas por dos grandes estatuas de hombres esculturales.
Una vez dentro, del castillo, la gran puerta de roble se abrió con un ensordecedor chirrió y el Botas y Puro entraron al un gran recibidor. En la escalera Petao, un homosexual de gran complexión física, esperaba y con un gesto indico que pasaran al salón.
-Entrar mientras me preparo un batido de proteínas, ¿queréis algo para tomar? Dijo Petao mientras se dirigía a la cocina.
-Ya estas con las mariconadas joejoejojeojeojoje-. Rió Mario Ligón que entraba en esos momentos de la piscina acompañado de dos guapas señoritas de cabello castaño y moreno.
-Señores tenemos una oferta que no podrán rechazar. Dijo Chencho….
En una tarde gris y lluviosa, en la cocherona conocida como la casa de Huertañalda, se encontraban en penumbras y con la única luz tenue del puro de canuto puño duro, no obstante los relámpagos iluminaban la habitación pudiendo observar la triste pero lujosa decoración de la que se disponía. A la mesa sentados cuatro fornidos hombres a la izquierda y con la navaja en la mano Rojas “El Carreteras, que jugaba a pinchar un trozo de madera que mas tarde arrojaría a las ascuas de la chimenea ya consumida. Canuto puro duro se encontraba reclinado en un sofá cerca de la mesa mientras disfrutaba de un gran puro. La habitación se completaba con la presencia de Chencho “El Botas” que en el lugar más oscuro miraba sus cartas mientras decidía como arrebatarle las ganancias a su Don, el gran D. José que tranquilamente y sin prestar atención a la jugada acumulaba grandes montones de fichas.
Tras arrojar un último trozo de madera y cerrar su navaja en un hábil movimiento de muñeca. El carreteras se levanta de su asiento y se acerca despacio y con paso vacilante al lugar más próximo del Don.
-Don, debo comunicarle nuevos movimiento por parte de “Solo Café”.
-Solo Café, os tengo dicho que no me nombréis a esa escoria, sabéis que después de nuestra última visita ya no tiene poder sobre ninguna zona. Grito Don José con una expresión de rabia en su serena e imperturbables cara. Sus facciones no se movieron pero sus ojos apuñalaron los de Rojas.
-Es cierto mi Don, pero por eso he tenido que nombrarlo, se han reagrupado y organizado. Han osado dar un golpe en uno de nuestros locales de mayor consumo. Tartamudeo Rojas mientras apartaba la mirada.
Una extraña sonrisa apareció en el rostro de Don José mientras daba un largo sorbo de su café capuchino. –De acuerdo si quieren guerra, guerra tendrán.
-Por fin algo de acción ya estaba empezando a cansarme de tanto esperar-. Exclamó Puño Duro mientras levantado se subía los pantalones y soltaba una cantidad de humo en forma de circulo.
-Bien Don, ¿qué manda?- Pregunto Chencho mientras se ajustaba sus altas botas.
Tras una larga pausa y otro largo sorbo de su capuchino el Don hablo: -De acuerdo esto es lo que aremos Rojas, tráeme todas las noticias de sus últimos movimientos. Botas y Puro vosotros vais a ir a hacer una visita a Mario Ligón y Petao.
-¿Para qué? , perdóneme Don, pero para que queremos a esos dos si nosotros nos bastamos déjeme que yo mismo sea el que les aplaste la cabeza a esos miserables. Gruño Chencho con energía, mientras se golpeaba el pecho con el puño.
-Tranquilízate, y guarda tus energías para más tarde, lo que quiero es ponerme a esos dos de mi lado antes de que esos estúpidos se vayan con el bando que no deben. Dijo Don José mientras ponía una mano sobre el hombro del Botas.
-Así lo haremos mi Don.- Afirmó Canuto mientras se acercaba a un armario de extraña apariencia y de un oscuro color. Cuando este fue abierto un gran arsenal de armas aparecieron, escogiendo entre ellas una Mauser que arrojo a Chencho que recibió con gran habilidad. Y después justo debajo de un bate de béisbol dorado, el arma preferida del Don, cogió su Tompson y un par de granadas.
-No creo que necesitéis eso-. Dijo Rojas.
-Sabes que me gusta llevarme un par de estas por si las moscas-. Exclamó Canuto con una profunda sonrisa.
Abandonado los tres la guarida y soltando a los perros para la protección de su Don. Tomaron la carretera que conduce a la ciudad.
En el barrio conocido como “El Hotel”, se encuentra una mansión apodada como “El Castillo”. Sus inmensas puertas están custodiadas por dos grandes estatuas de hombres esculturales.
Una vez dentro, del castillo, la gran puerta de roble se abrió con un ensordecedor chirrió y el Botas y Puro entraron al un gran recibidor. En la escalera Petao, un homosexual de gran complexión física, esperaba y con un gesto indico que pasaran al salón.
-Entrar mientras me preparo un batido de proteínas, ¿queréis algo para tomar? Dijo Petao mientras se dirigía a la cocina.
-Ya estas con las mariconadas joejoejojeojeojoje-. Rió Mario Ligón que entraba en esos momentos de la piscina acompañado de dos guapas señoritas de cabello castaño y moreno.
-Señores tenemos una oferta que no podrán rechazar. Dijo Chencho….
Errores.
Pasa el tiempo y todo queda
Mas los recuerdos perduran
Y mientras Cronos juega en su trono
Las heridas de un águila no cicatrizan
Las heridas de los colores no cicatrizan
No pondré voz a esta epopeya
La narrará la historia que sabiamente juzgará
Quien tiene el valor de ser juez
Quien tiene el derecho a ser juzgado
Victimas de tal y cual
Verdugos de esto y aquello
Lo único que quiero es que se cosa la herida
Poned buen hilo pues el asesinato al hermano no tiene perdón
Y si un día los errores de nuestros abuelos nos ayudarán no será ahora
Seguimos estancados en los errores
Errores que quizás se repitan
Espero que no tengan que repicar más las campanas
Que anuncian tormenta en el pueblo
Espero que la lluvia se lleve el lodo
Y que podamos ver lo bello del bosque
Pues todos somos culpables
No hay un centro de orden
Ni extremos de razón
Solo hay hermanos de corazón
Distinta madre, misma tierra
Quemada antaño.
Mas los recuerdos perduran
Y mientras Cronos juega en su trono
Las heridas de un águila no cicatrizan
Las heridas de los colores no cicatrizan
No pondré voz a esta epopeya
La narrará la historia que sabiamente juzgará
Quien tiene el valor de ser juez
Quien tiene el derecho a ser juzgado
Victimas de tal y cual
Verdugos de esto y aquello
Lo único que quiero es que se cosa la herida
Poned buen hilo pues el asesinato al hermano no tiene perdón
Y si un día los errores de nuestros abuelos nos ayudarán no será ahora
Seguimos estancados en los errores
Errores que quizás se repitan
Espero que no tengan que repicar más las campanas
Que anuncian tormenta en el pueblo
Espero que la lluvia se lleve el lodo
Y que podamos ver lo bello del bosque
Pues todos somos culpables
No hay un centro de orden
Ni extremos de razón
Solo hay hermanos de corazón
Distinta madre, misma tierra
Quemada antaño.
jueves, 22 de octubre de 2009
Si tu supieras.
Quisiera contarte una cosa
Prendiste una vela
Y la cera se derritió
Jugar con fuego y no quemarse
Para hacer caso a la razón
He de hacer oídos sordos al corazón
Lo malo del tiempo es que no pasa, se reproduce
Y ahora todo a cenizas se reduce
Eres la pena por las mañanas
Y el patio de recreo de la ilusión
No aprendo de los errores
Aparecen de nuevos los rencores
Que conste que no es por ti
Es por que la palabra se queda muda.
Prendiste una vela
Y la cera se derritió
Jugar con fuego y no quemarse
Para hacer caso a la razón
He de hacer oídos sordos al corazón
Lo malo del tiempo es que no pasa, se reproduce
Y ahora todo a cenizas se reduce
Eres la pena por las mañanas
Y el patio de recreo de la ilusión
No aprendo de los errores
Aparecen de nuevos los rencores
Que conste que no es por ti
Es por que la palabra se queda muda.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Un amor para toda la vida
Pasó la primavera
Las aguas de abril yacieron en los huertos
Para calmar la sed de un implacable verano
Y ahora de nuevo otoño, hojas secas, vida vieja
Tornar al recogimiento para hacer una vida nueva
Otra vida, espero más plena, para encontrar mi sino
Pero de nuevo vino vestida de plata para recordarme
Que tengo que ser sumiso a una botella, ¡maldición!
Ahora se que si me querías y no te daré venganza
Solo te daré mi pensamiento más dulce y fúlgido
Me quedaré mi pensamiento más amargo y ocre
Acaparar un nido de lujo y llevar una vida rococó
Para ser un hombre más en esta vida, un buen chico
Pero lo que sentí mejor lo tarareo al ritmo del corazón
Porque por tu culpa soy un joven más alcohólico
Una nueva noche sin sueño buscándote, hilvanando letras
Para conjugar un tapiz con tu cara y tu personalidad
Pero es que lo más bonito de mi romance contigo
Es que hay gente que le gusta lo que escribo y es por eso
Que soy un amante más, mas soy el más feliz.
Las aguas de abril yacieron en los huertos
Para calmar la sed de un implacable verano
Y ahora de nuevo otoño, hojas secas, vida vieja
Tornar al recogimiento para hacer una vida nueva
Otra vida, espero más plena, para encontrar mi sino
Pero de nuevo vino vestida de plata para recordarme
Que tengo que ser sumiso a una botella, ¡maldición!
Ahora se que si me querías y no te daré venganza
Solo te daré mi pensamiento más dulce y fúlgido
Me quedaré mi pensamiento más amargo y ocre
Acaparar un nido de lujo y llevar una vida rococó
Para ser un hombre más en esta vida, un buen chico
Pero lo que sentí mejor lo tarareo al ritmo del corazón
Porque por tu culpa soy un joven más alcohólico
Una nueva noche sin sueño buscándote, hilvanando letras
Para conjugar un tapiz con tu cara y tu personalidad
Pero es que lo más bonito de mi romance contigo
Es que hay gente que le gusta lo que escribo y es por eso
Que soy un amante más, mas soy el más feliz.
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